viernes, 10 de junio de 2011

Las estrellas
estrella es todo objeto astronómico que brilla con luz propia. Ahora bien, de un modo más técnico y preciso, podría decirse que se trata de una esfera de plasma, que mantiene su forma gracias a un equilibrio de fuerzas denominado equilibrio hidrostático. El equilibrio se produce esencialmente entre la fuerza de gravedad, que empuja la materia hacia el centro de la estrella, y la presión que hace el plasma hacia fuera, que tal como sucede en un gas, tiende a expandirlo. La presión hacia fuera depende de la temperatura, que en un caso típico como el Sol, se mantiene con el suministro de energía producida en el interior de la estrella. Por ello, el equilibrio se mantendrá esencialmente en las mismas condiciones, en la medida en que la estrella mantenga el ritmo de producción energética. Pero dicho ritmo, como se explica luego, cambia a lo largo del tiempo, generando variaciones en las propiedades físicas globales del astro, que se conocen como evolución de la estrella.


Llueven desde el infinito
millares
de puntos de luz.

Llueven seres sutiles
de mundos estelares.

Sueñan con un sueño de paz.
Lloran por un sueño de mar.
Las alas tienen escamas de oro.
Bajan desde el cielo,
para posarse levemente sobre mí.

Llueven pequeños diamantes de agua.
Recorren sin pudor cada parte de mi piel.
Me empapan.
Me impregnan con olor a lluvia,
a tilos, a miel.

Llueven ánimas leves
de mundos eternos.
Desde los azules océanos del cielo.